Browser does not support frames.
Había un tío que tocaba el violín, eso es algo que me encanta
de las grandes ciudades, puedes comer a la hora que quieras, dejarte caer en
cualquier parte y escuchar música de primera en cualquier rincón.
El metro llego y me tire a sus puertas, cuando se abrieron yo
era la primera, busque por todas partes algún sitio donde sentarme y al final no
lo encontré, me quede de pie, cogida a una de esas cosas que ponen para que la
gente se coja si es que ha tenido la mala suerte de no encontrar un sitio libre
para poder sentarse.